Hablemos de las cosas lindas de la política y el movimiento obrero. ¡Hablemos de anarquismo!
La imagen que estás viendo es el llamado a una asamblea en el frente del local anarquista que hubo en Zárate hace más de 100 años: se trata del Centro Obrero Cosmopolita, situado en inmediaciones de la esquina de Castelli y San Martín.
Corre el mes de noviembre de 1902, la primera gran huelga nacional está en marcha y el partido de Zárate tiene especial relevancia en la movida. El movimiento anarquista es fecundo en la zona, principalmente impulsado por los estibadores portuarios, y con numerosos integrantes en la fábrica de papel La Argentina y en el frigorífico Las Palmas. Sindicados no solo hombres sino también un nutrido grupo de mujeres anarquistas, especialmente en la nombrada papelera (tal es así que hasta la mismísima Virginia Bolten vino para acompañar a nuestras obreras). El pueblo de Campana no se queda atrás con su frigorífico y puerto, también cuenta con elementos ácratas en sus filas. Todos bajo la órbita de la Federación Obrera Argentina, antecesora de la mítica FORA.
En lo grandes puertos del país la principal arma de lucha, el boicot, empieza a hacer mella en los grupos comerciales, de transporte y fabriles. Irán sumándose obreros de la Capital de distintos ramos. Es la primera vez que, aunque algo desarticulado, hay un movimiento tan grande en los principales puntos del país. La revuelta es sofocada con el correr de los días, pero lejos de ser un fracaso sentó las bases y el despertar del gran movimiento obrero en la Argentina.
Con el correr de los años el anarquismo en Zárate irá ganando más adeptos y rubros, como en el ferrocarril, en el comercio y en los frigoríficos. Sin distinción de sexo, nacionalidades o labores, ha marcado el rumbo en las luchas de reivindicación obrera por las siguientes décadas. Gran parte de la organización gremial actual debe sus orígenes al dulce árbol de la #anarquía. Volver a las fuentes siempre es vital para tomar una bocanada de aire fresco y utopías.