Así como el sol se esconde en la distancia, hacia el oeste rural del Partido de Zárate. Así, lentamente, mecemos el año que finaliza. En el silencio que se abraza en el campo. En cálida brisa de fines de Diciembre. Repasando al horizonte los momentos que nos dejó este tiempo. Tuyo, mío, nuestro.
Inspiramos, nos emocionamos, sin sentir al otro que nos juzga. Solo a nosotros. A nuestra historia. A lo que se desea de este presente para hacer futuro.
Cuando hay horizonte, hay lugar a más preguntas. Una sola se despeja de dudas, que tras el sol y la noche, otra vez habrá día. Y seguir despabilando…