Vestigio de antiguas vías para grúa de muelle en el viejo puerto de Zárate.
Quién camine el reconvertido muelle del viejo puerto de Zárate, podrá ver entre el neo-adoquinado, las mesas gastronómicas y balcón al río unas paralelas de hierro de que lo atraviesan longitudinalmente en sus 45 metros de extensión. Estos son rieles, con un ancho de vía de 1676 milímetros, -la trocha ancha-, que fueron para uso de #GrúaPortuaria que oportunamente existió allí.
El puerto de Zárate, el histórico emplazado en actual Av. Costanera e Yrigoyen, de ser primitivo muelle en el siglo XIX, fue paulatinamente desarrollándose. El primer registro de uso de vías para movimiento de cargas hallado es de 1883, cuando se autoriza a la municipalidad para invertir, de un sobrante del presupuesto, “en la construcción de dos zorras con su doble vía para el muelle de su propiedad”. Es decir, a la Muni le sobró un manguito y lo propone invertir en su activo estratégico más importante de entonces: el puerto, que lo andaba necesitando y mucho. Ocurría que desde hacía diez años el Arsenal había pedido prestado el otro muelle municipal (para ingreso de materiales y depósitos de su obra), y entre cosa y otra nunca lo devolvió. Ahora el gobierno nacional construye un nuevo muelle para Zárate y se queda con el que viene usufructuando el Arsenal. Se justifica el uso de las zorras y vías dado el obstáculo que presenta para la carga y descarga el terreno ribereño “al punto hasta donde pueden llegar los carros a efectuar a esa operación dista treinta metros a la terminación del muelle, lo cual hace demoras y perjuicios de consideración al Comercio de este pueblo.” Necesariamente había que extender vías 30 metros hacia la actual calle Yrigoyen para poder entrar y sacar la carga del puerto.
Las instalaciones portuarias se fueron modificando y mejorando con los años. La última gran inversión que se recuerda es sobre el final del auge agroexportador, entre 1920 y 1930. De allí muy probablemente se hayan instalados los rieles hoy visibles y la aparición de grúa que hacía su uso sobre la trocha ancha. Era común para entonces que las empresas ferroviarias vendan guinches en desuso o raleados a los puertos, o estos compren a nuevo en el mejor de los casos. En general eran de la mencionada trocha o de trocha media (1435mm). Para cargas menores el uso de vías portátiles era más habitual, en trochas menores a un metro.
Se desconoce el destino que tuvo dicha grúa. No confundir con la existente exhibida en el lugar, la misma tiene ruedas tipo oruga y es más contemporánea, utilizada hasta las últimas épocas de funcionamiento del puerto/muelle en que pasó a órbita de la administración portuaria provincial.
Vemos así un hallazgo más de la utilización de sistema de transporte aplicado sobre rieles, en este caso en instalaciones portuarias. Huellas que siguen agazapadas en los paseos más cotidianos que a veces uno ni se imagina. Buenos vestigios de un viejo Zárate portuario, su primitiva credencial de identidad.
Despabilando! (que aún nos queda).