Domingo 05 de Abril del 2026

Desbats. Pionero y humilde docente francés.

Publicado el 15/05/2021 por Damián Vidal

Al principio creí que era un baldosón, o parte de una vereda que casi ni se distingue. Se confundía y perdía su fisonomía entre el pasto y la maleza que se expande, cubriéndolo todo. Afilando la vista y ayudado por la existencia de un antiguo florero de cemento en su cabecera, pude dar cuenta que se trataba de una lápida. Muy añeja. Saqué los restos de pastura seca y algún que otro desperdicio para descubrir su epitafio, no sin esfuerzo tratar de descifrarlo por lo desgastado de los años: “OSCAR DESBATS. Q.E.P.D. Falleció el 14 de Mayo de 1905. A los 81 años de edad. Sus alumnos y amigos dedican este recuerdo a quién supo cumplir con sus deberes de maestro y fiel amigo”. Había encontrado la tumba del pionero y humilde docente francés.

Hacia la segunda mitad del siglo XIX hubo una importante migración del país galo hacia nuestras tierras. Empujados por diversas causas, algunas muy penosas, trajeron no solo sus manos laboriosas sino con su cultura nuevas ideas sociales. En el primer censo nacional de 1869 vemos que la comunidad extranjera registrada con más habitantes en Zárate es justamente la francesa, y será de gran peso por varias décadas más. Entre ellos aparece Oscar Desbats, quien durante más de 30 años ejerció la docencia en forma particular y modesta, enseñando a las primeras generaciones locales su instrucción escolar, en un país donde el analfabetismo era mayoritario y había todo por hacer. Y donde el Partido de Zárate no era la excepción, para 1869 se registra que apenas una de cada cuatro personas sabía leer y escribir en nuestro poblado de 4200 personas, mitad en el pueblito y mitad diseminada en los campos.

Una década más tarde en el partido funcionan 4 escuelas. Tres en la traza urbana y otra en la zona rural, el censo provincial de 1881 lo confirma. Una de las emplazadas en el pequeño pueblo es de “enseñanza privada”, esta es la dirigida por Desbats. En 1885 se funda la Sociedad Francesa de Socorros Mutuos, con el natural fin de aunar dicha comunidad y brindarse ayuda mutua. Desbats impulsa la actividad y toma el cargo de Secretario en dicha entidad; cargo que ejercerá hasta su muerte en 1905.

Algunos supondrán que siendo único director y pionero de la educación de enseñanza privada en la localidad tendría alguna posición económica holgada. Nada más alejado de la realidad: incansable en su obra docente y patrocinador de toda iniciativa social muere en la pobreza y ayudado sus últimos tiempos por amigos y alumnos. Fueron ellos quienes tuvieron que pedir en donación al municipio un pedazo de terreno en el cementerio donde levantar una sencilla tumba para dar sepultura digna al reposo del docente. La nota presentada a la intendencia municipal pinta claramente la situación: 

Los que suscriben, como mejor haya lugar tienen el honor de dirijirse a Ud. y por su intermedio al H. C. Deliberante solicitando les sea concedido gratuitamente el lote N°3 de sección D, en el cementerio de la localidad, para dar sepultura a los restos del vecino Oscar Desbats (…) El Sr. fue Director durante 30 años de una Escuela que funcionó primero en casa del Sr. Juan Ibar y desde 1888 en el local de la Sociedad Francesa de Socorros Mutuos como pueden atestiguarle todos los vecinos antiguos incluso el Sr. Municipal Heredia que fue su alumno. Después de más de un cuarto siglo de labor asiduo en bien de la educación el viejo maestro, ha muerto no solamente sin dejar bienes de fortuna sino en la mayor pobreza, atendido en sus últimos momentos por un grupo de discípulos y amigos…”.

El municipio, para “honrar la memoria de un hombre lleno de méritos y virtudes” accede donando el lote pedido, donde yacen los restos hasta hoy.

Los diarios locales se hicieron eco de su muerte con sentidas notas alusivas. La congoja general fue sentida en la comunidad, que acompañó en ‘numeroso cortejo’. Ese año la Sociedad Francesa no asistió, por su duelo, al festejo patrio del 25 de Mayo e inclusive ni a su propia celebración anual del 14 de Julio, donde los franceses, tradicional e infaltablemente, celebran cada aniversario de la recordada ‘toma de la Bastilla’, evento símbolo por antonomasia de la revolución francesa. La memoria popular guardó por varias décadas el paso por nuestra tierra del humilde maestro.

Ahora, que me encuentro frente a su casi desapercibida sepultura, pienso ¿Cuántas más habrá como la de Desbats, de personas que hicieron grande una nación con tan solo un lápiz, una pizarra y una convicción, sin distinción de banderas, nacionalidades ni nimiedades que nos separen? Muchas, muchísimas, que no tienen panteones ni monumentos suntuosos, ni los visten de próceres con bronces y sonatas. Como respeto a su obra, al menos, merecen emularse con el poderoso valor de la enseñanza y su consecuente (y decente) acción.

Despabilando! (que aún nos queda).

logoAmigo
logoAmigo
logoAmigo
logoAmigo