Fundamental fue el servicio de mensajerías y diligencias, vinculando poblados hasta la llegada y desarrollo del servicio ferroviario. Por estos lados en volantas y galeras, impulsadas por yuntas de caballos, se hacían los transportes por tierra de personas, correo y cargas livianas entre los pueblos y diferentes postas que se establecían a lo largo de la campaña bonaerense.
Mensajerías Nacionales era una de estos. Vinculaba a Zárate con partidos de la región, tratando también de facilitar el tráfico de estos puntos con la capital.
Vemos aquí, en este aviso de finales de 1871, que se anuncia los días impares a la madrugada sale desde el entonces pueblito de Zárate la diligencia que, pasando por Capilla del Señor, alcanza el pueblo de Luján. Todo esto con el fin de poder llegar a horario para el primer tren que salía desde allí a la Capital, del viejo Ferrocarril Oeste. Según itinerario de entonces este tren llegaba a la estación Parque (inmediata a donde hoy está el Teatro Colón) a las 12 del mediodía.
Esta era ruta habitual por tierra para ir de Zárate a Capital. Polvorientos caminos y suerte de huellas -cuando no pantanosos en épocas de lluvia- y luego primitivo ferrocarril hasta el corazón de Buenos Aires.
Pasando en limpio, hace 150 años salías a las 2 de la mañana de casa y llegabas al mediodía a pleno centro porteño; hecho polvo… pero qué aventura, ¿no?