Publicado el 08/03/2020 por Damián Vidal
De repente todo se detiene.
No el espacio, ni el tiempo.
Eres tú que despiertas.
Amanece,
hasta en un viejo tren cansado y harapiento,
como en el que viajo yo. Y como yo miles, millones.
La vida va más allá de nuestras invenciones.
Amanece frente a ti.
Despabila libertad en tus pupilas.
Sucederá. La vida allí andará.
Despabilando! (que aún nos queda)