Sociedad Italia de Socorros Mutuos e Instrucción de Lima: La comunidad italiana y el pueblo de Lima, un vínculo desde tiempos fundacionales.
Desde los albores del poblado de Lima, la comunidad italiana ha sido clave en su desarrollo y en su pulso social. Hubo italianos entre las primeras familias de agricultores que se asentaron para la Colonia Lima en las últimas décadas del siglo XIX. Apellidos italianos figuran entre los primeros compradores del loteo en 1888, que marcó el inicio de pueblo. Más aún, antes que Lima tenga su iglesia (1899) o que la municipalidad desembarque con su delegación formalizada (1896), los tanos ya se habían organizado. Según exponen sus registros, en diciembre de 1892 la primera entidad que se tenga noción en la localidad se forma. Nace la Societá Italia di Mutuo Soccorso e Istruzione.
Con el fin propio de estas entidades: la asistencia mutua, médica, como espacio de conjunción social, y algo más en su anhelo: la educación. Esto último se refleja claramente en la iniciativa de llevar adelante una escuela de enseñanza elemental en el incipiente pueblito. Para los primeros años del siglo XX, Lima tenía ya una escuela particular en la Sociedad Italia, dirigida por el secretario de esta, el señor Hugo Levi. Y era la más concurrida de las tres escuelas privadas que había en todo el Partido de Zárate. Vale mencionar que, inclusive en la pedagogía artística escénica, Lima tuvo sus pioneros entre la comunidad italiana. Un cuadro de aficionados teatrales, dirigidos también por el mencionado Levi, forman el “Centro Recreativo Limeño” en 1901. El antecedente mas lejano de un grupo teatral limeño, que daba sus funciones en la primitiva sede de la sociedad, en calle 10, frente a la plaza central.
La colectividad italiana siempre fue, de las extranjeras, la más numerosa en todo el Partido. Exceptuando los primeros años, en que los franceses también eran cuantiosos al igual que los españoles, los italianos formaran un nutrido grupo de familias de gran raigambre en la zona rural (agricultores y jornaleros) y en la urbana (jornaleros industriales y comerciantes). Lima crecía empujado por un lado por las colonias del entorno, en los campos de Arenaza, de Atucha, el oeste rural, y por el otro por Las Palmas, pujante población que tenía más cercana y se vinculaban fuertemente. En esta última muchos italianos también en los campos y en el frigorífico Las Palmas.
En el trajín de su constante crecimiento y su función social, se produce la primera escisión dentro de la entidad italiana. A principios de 1905, disconformes con algunos manejos de la comisión directiva, un nutrido grupo de asociados se desprenden y forman una nueva entidad, la Sociedad Italiana Unione é Libertá. En los primeros tiempos las disputas entre ambas llegaron hasta la prensa local, con diversas solicitadas y acusaciones cruzadas. De esta forma, en Lima, habrá dos sociedades de socorros mutuos italiana. Y, dicho sea de paso, por el pueblo de Zárate la cosa más o menos parecida, porque eran también dos las sociedades italianas existentes (una también llamada “Italia” y la otra “Operai Italiani”). Así se clarifica el movimiento y peso social de los italianos en la zona, pues con una población de apenas 20 mil habitantes en todo el Partido, alrededor de 3500 eran italianos, con cuatro sociedades de socorros mutuos funcionando a pleno y hasta un periódico propio (Popolo Italiano).
A principios de la década de 1910, un relevamiento de las sociedades locales da por consecuencia un info que muestra la situación de ambas y de las actividades de sus asociados. Sociedad Italia acusa tener 81 socios (24 agricultores, 17 comerciantes, 8 empleados, 9 industriales y 23 jornaleros), y la Sociedad Unione é Libertá cuenta con 112 socios (de los cuales dicen ser 29 agricultores, 14 comerciantes, 2 empleados, 34 jornaleros, 20 profesionales y 13 en otras ocupaciones). Las discrepancias entre ambas entidades se irán resolviendo, hasta reunificarse nuevamente en una sola desde la mitad de la década del ’10. En adelante, los italianos actuarán bajo la orbita definitiva de la Sociedad Italia de Socorros Mutuos e Instrucción, hasta hoy.
De 1907 data la actual sede de la Avenida 11, una joya arquitectónica y cultural que se erige firme y por donde han vibrado, en más de su centuria, bailes, juntadas a beneficio, carnavales, espectáculos, teatro, música, clases, asambleas populares de la comunidad limeña y mucho más. La historia de Lima prácticamente pasó por allí. Valga citar también las acaloradas asambleas que dieron nacimiento a una de las primeras iniciativas de cooperativa agrícola en la región: la Sociedad Agricultores Unidos; cuando, entre las décadas de 1910 y 1920, familias agricultoras, colonos y chacareros mayoritariamente tanos, se les plantaron a los terratenientes del Partido, -al mismo y poderoso Atucha ni más ni menos-, y juntaron fuerzas para reclamar tratos mas justos en su actividad.
Antes de las obras sociales como las conocemos hoy, o queden definitivamente establecidos los derechos y asistencia en coberturas médicas laborales, seguros de accidente, invalidez, socorros a desvalidos, etc., las sociedades de socorros mutuos fueron claves e imprescindibles. Valga este detalle de ejemplo, de una publicación en el diario El Limeño, de mediados de la década del ‘40:
“Sociedad Italia de M.S de Lima. Asóciese, y gozará de los beneficios del mutualismo. La Sociedad cuenta para vigilar su salud, con los servicios médico de los Doctores Aurelio Aleotti, José A. González y S. Oscar Mellilo; medicamentos de las Farmacias Guidi y Ayestarán, y para su internación en caso de intervención quirúrgica el policlínico Argentino y clínica Belgrano de Gral. Uriburu, y Hospital Italiano de Buenos Aires…”
Con los años y las comisiones directivas, se fueron ampliando instalaciones, aggiornando sus servicios y sigue hasta ahora con sus actividades sociales. Lima nunca dejó de ser pujantemente agropecuaria, más allá de los cambios socio económicos con la llegada de las centrales nucleares, industrias y puerto. Y muchos descendientes de italianos siguen en los campos. Hasta en el reposo final la Sociedad Italia tiene su atención y cobertura, los panteones más importantes y numerosos del cementerio de Lima, continúan siendo de los asociados a esta histórica entidad.
Despabilando! (que aún nos queda)
