Teléfono. Breve racconto del servicio de telefonía en Zárate y algunas tapas de sus corredores subterráneos.
Ir a los orígenes del teléfono en el Partido de Zárate refiere no con el servicio público sino con el particular, y más puntualmente al vinculado con las actividades económico productivo comercial. De aquí que los primeros antecedentes hallados son de los años 1890/1891 con la aprobación de una línea telefónica desde el paraje Las Palmas hasta la Estación Zárate del Tramway Rural y de allí al bajo del pueblo, quedando así vinculado el frigorífico Las Palmas con la oficina de su agente marítimo local, William Ashby, y la capital a través de la novedosa empresa del riel de Lacroze.
En 1900, por ejemplo, Juan Desbouts pide permiso para establecer una línea entre su casa de comercio y otras del pueblo. En 1902 Ustáriz y Cía piden instalar una línea de uso particular y el Concejo Deliberante se lo concede por ser -según acta de sesión- un “paso de progreso y ser la primera que se coloca en este pueblo”. Otra clara muestra de lo aseverado inicialmente tenemos cuando en 1903 las principales firmas comerciales cerealeras, de frutos del país y demás productos del agro, como fueron (además de Ustáriz) Genoud, Benvenuto, Martelli y Compañía, la Barraca Angaut y Manuel Fernández Beyró, proyectan una línea que vinculaba todas ellas entre sus sedes de Zárate y el pueblo de Lima, donde también había acopio.
Empresas telefónicas e iniciativas particulares ya ven en Zárate gran atractivo, por su implícita necesidad dado el dinamismo que traía el pueblo. El impulso para el desarrollo del servicio público telefónico particular se dará marcadamente cuando en 1906 la Compañía Telegráfico Telefónica Nacional (TT) solicita instalarse en Zárate para establecer una red urbana y suburbana aprovechando su paso del tendido de Buenos Aires a Rosario. Esta llegaba utilizando los postes telegráficos del ferrocarril para sus hilos telefónicos, y a la altura de calle Ituzaingó derivar por ella hasta su local comercial en la esquina de calle Alem (donde perdura hasta hoy mismo el local del rubro con los distintos cambios de dueños y operadores del servicio). A finales de la década ya funcionan los primeros usuarios.
Para el primer lustro de la década de 1910 los abonados superan la cantidad 100, el servicio crece y la necesidad obliga a que se amplíe el horario del mismo, que cortaba a las 8 de la noche. Las reiteradas solicitudes de ampliar el horario se daban porque el último tren de la noche, que llegaba desde Capital a Zárate, era luego de esa hora de cese del servicio y se necesitaba teléfono para avisar los pasajeros de su arribo o de la correspondencia y encomienda comercial. El horario de la TT termina por ampliarse unas horas más. A finales de esta década se destacan dos hitos: por un lado, en mayo de 1919, llega el servicio público telefónico a Lima, es la mencionada TT quien amplía su red a dicha localidad. Y por otro lado comienza a operar (por algunos años nada más) también otra empresa, aunque chica era pero que tenía concesiones y convenios en distintos puntos de la provincia: la Compañía de Teléfonos Demaría.
En la década del ’20, tras varios intentos desde principios de siglo por desembarcar en nuestra ciudad, se instala finalmente la poderosa Unión Telefónica (UT), la más importante del país, terminando por conformar junto a la TT (que cambiará de nombre de “Telefónica Nacional” a “Telefónica Comercial”) un oligopolio del servicio telefónico en la localidad. El local de UT estaba en Justa Lima al 300 y, como se dijo, en la esquina de Ituzaingó y Alem la -ahora- Telefónica Comercial. La red de telefonía crece a los barrios inmediatos al centro, en Villa Fox, Villa Massoni, Villa Angus.
Con la nacionalización de los servicios en la década del ’40, pasarán a ser primero la Empresa Mixta Telefónica Argentina, luego Teléfonos del Estado. Recién en 1956 se convertirá en la recordada estatal Empresa Nacional de Telecomunicaciones, más conocida por sus siglas ENTel. Para la década de 1960 comenzarán a solicitarse instalar los primeros teléfonos públicos de la ciudad tanto en el centro como en los barrios y diversos puntos claves del ejido.
Luego, como es sabido, la historia más contemporánea donde el proceso de privatización de finales del siglo XX da lugar a la firma Telecom en el monopolio del servicio en nuestra región. El siglo XXI traerá el fuerte desarrollo de la telefonía móvil, el internet, reconfigurando servicios, prestadores y modalidades. Aun así, en una maraña de cables, de wireless y neo sistemas de bandas invisibles, siguen surcando con sus venas subterráneas el casco de la ciudad antiguos corredores cableados, de épocas de la primitiva Compañía Telegráfico Telefónica Nacional, que en el pase de mano en mano ha actualizado sus tapas, y siguen luciéndose hasta hoy casi de incógnito en las esquinas y veredas de nuestra ciudad.
Ilustramos con fotos de postes telegráficos ferroviarios que supieron llevar las primeras líneas telefónicas que conectaron nuestro Partido con el resto del país, tapas del cableado subterráneo que perduran de la TT, de Teléfonos del Estado, de ENTel y las más actuales.
Despabilando! (que aún nos queda)