Veloz-Club Zárateño
¿Y si te decimos que frente a la Plaza Mitre estuvo el primer velódromo que se tenga registro en Zárate?
Hace 125 años se daba un hecho trascendente en la historia del deporte zarateño. Abril de 1899, el Concejo Deliberante local aprueba (textual):
“Una nota del Club Ciclista, solicitando la plaza que da frente a la Comisaría local para hacer una pista. Se resolvió concederle dicha plaza, con la condición de que la Municipalidad en cualquier tiempo podrá disponer y ejercer sus derechos sin límite alguno”.
Este gran hallazgo nos revela de la práctica deportiva organizada más antigua que se tenga registro, y del club deportivo local más antiguo encontrado. Cuando el ciclismo daba sus primeros pasos en Argentina, a fines del siglo XIX, Zárate estaba entre los poblados pioneros en organizarse entorno a esa afición. Hablaremos aquí del Veloz Club Zarateño.
Más allá del revelador dato expresado de 1899, la información sobre la cual podemos reconstruir un poco el tema se ubica en torno al año 1901, en base a las notas publicadas en el periódico local El Eco de Zárate. Poco se puede esgrimir de los inicios de esta práctica deportiva, pero sí acerca del año en cuestión, que será también el del ocaso aparente de dicho club.
El Veloz-Club Zarateño contaba con muchos entusiastas del pedal. La pista se encontraba, como se ha citado, en la plaza frente a la actual plaza Mitre, manzana donde hoy se encuentra la Escuela Nº1. Para esto es importante repasar cómo evolucionó la plaza central a lo largo del tiempo. Originalmente en el trazado del pueblo, y hasta la segunda mitad del siglo XIX, la plaza central tenía la dimensión de una manzana, pero ubicada al centro de lo que sería el espacio de cuatro manzanas. Visto así, quedaban anchas calles en su entorno. Luego se amplió el terreno de plaza, pasando a ser efectivamente de cuatro manzanas, delimitadas por las actuales Bolívar, Maipú, San Martin, Belgrano, Justa Lima de Atucha y Félix Pagola. Hacia finales del siglo XIX quedó la mitad: la actual plaza y la manzana de enfrente hacia el río. Por eso en 1899 le ceden esta última a los ciclistas para establecer su velódromo.
El club era presidido en 1901 por José María Rey. Las reuniones de comisión directiva se efectuaban, según convocatoria, “en el local de costumbre” ¿Cuál era?: El Café “El siglo XX”, boliche que tenía Hipólito Desbouts frente a la plaza. La pista era de 260 metros, la distancia que, según las competencias halladas, se daba a cada vuelta en la misma. Los eventos contaban con distintas variantes de carreras. Las había de velocidad, de resistencia, de lentitud, de sortija. Las premiaciones podían ser desde medallas a útiles de escritorio, carteras de bolsillo, juego de peines, caja de cigarrillos, de todo; o competencias mayores por preciados brazales, donde el ganador se lo quedaba y luego se desafiaban para arrebatarse estos cetros.
También se realizaban excursiones a los pueblos vecinos como Campana o Capilla del Señor. Imaginarse hace más de 100 años esas travesías por precarios caminos de tierra y bicicletas lejanas a la tecnología actual, no hace más que agrandar la figura de estos pioneros. Algunos apellidos de aquellos primeros ciclistas fueron: Rey, Gallini, Irrutia, Teglia, Kremer, Ferrari, Ricci, Schmidt, Mascheroni, Sardin, Smith, Dafaro, Anzuerro, Magallanes. Válidos citarlos a estos precursores del deporte en la localidad.
Hacia finales de aquel 1901, el presidente del club dispone su renuncia, dado que se ausenta del pueblo hacia el partido de Tuyú, para continuar allí atendiendo sus negocios particulares. Esto marca cierta orfandad en el seno de la comisión del Veloz-Club Zarateño y, sumado a la escasez de fondos que manejaba porque muchos socios no pagaban regularmente su cuota, se duda sobre continuidad o disolución del mismo. Se llama a asamblea en reiteradas oportunidades y la convocatoria es mínima. Lamentablemente, por faltante de ejemplares, no se hallan las crónicas de cómo terminó esta situación, pero probablemente el club haya concluido su actuación. No se lo vio más en las noticias ni novedades en los archivos por los años siguientes, perdiéndose en el mar de los tiempos.
Refuerza esta teoría el saber lo que ocurrió con su pista, la plaza del velódromo en cuestión. Y es que meses más tarde a aquellas asambleas definitorias, ya en 1902, la plaza con la pista del Veloz Club se ve inmersa en una disputa que sentenciará su suerte.
Para eso, primero, hay que entender una situación de contexto: durante 1901 tuvo su obra de reconstrucción integral el Mercado Municipal, ubicado en calle Brown, lo que mucho tiempo después terminó siendo la Terminal de ómnibus (hoy Centro Cultural Tito Alberti y sede del HCD). Pues bien, al parecer uno de sus principales constructores, Filiberto Renaud, cobró unos pagarés del Municipio por la realización de la obra, pero estos documentos jamás le fueron cancelados. Al reclamarle al Intendente Güerci la paga decretada por la vía judicial, acusando ser uno 14.000 pesos de entonces -un fangote de plata, como para tener referencia era el equivalente a todos los sueldos del municipio por un año entero-, Güerci le ofrece rematar la media manzana de la plaza que ocupaba la pista del Veloz Club, ya que la otra mitad estaba prometida al Consejo Escolar para edificar sobre ella.
Así se comenta en nota editorial de El Eco de Zárate para abril de 1902, que el intendente ofreció:
“… en pago de la deuda media manzana de terreno de la plaza que ocupaba la pista del <<Veloz Club Zarateño>> comprendida en las calles San Martín entre Belgrano y Rivadavia, porque la otra media manzana con frente a las calles Belgrano, 19 de Marzo y Rivadavia, está ya destinada para edificios escolares. Como la media manzana primeramente mencionada bastaba para el pago de los dos pagarés protestado, se arribó a un acuerdo, quedando en definitiva embargada dicha media manzana, la cual suponemos será puesta en remate para hacerse pago el señor Renaud de la deuda que es acreedor…”
Bien lo dice “plaza que ocupaba la pista”, por lo cual ya el Veloz Club no actuaba. Y no se olviden que, cuando fue cedido el terreno por la muni en 1899, lo concedía “con la condición de que la Municipalidad en cualquier tiempo podrá disponer y ejercer sus derechos sin límite alguno”. Bueno, al parecer ese tiempo llegó. La intendencia lo necesita por embargo y a remate, para pagar lo que debe. Cosa va cosa viene, más o menos nos preanuncia el final.
Al poco tiempo se inician las obras del edificio escolar en la mitad de la manzana que da a la plaza Mitre, lo que terminará siendo la Escuela Nº1; y la otra mitad no hace falta más ilustración que la realidad, claramente terminó en manos de particulares. Nunca más se supo del caso, del remate, ni del velódromo pre-existente, ni nada. Lo cierto que no apareció más novedades del Veloz Club ni de que una pista de ciclismo hubo en pleno centro zarateño… hasta ahora, que podemos hallar y reflotar estas cuestiones gracias a la conservación e investigación sobre los archivos históricos que existen.
El Veloz Club Zarateño. Pionero club deportivo de la localidad, para regocijo de los amigos del pedal. Es esta actividad la que ahora es la más antigua que se conoce organizada en nuestra comunidad. Como para pensar en ello e imaginar cómo fue, cuando cruzamos esas veredas céntricas de la ciudad.
Despabilando! (que aún nos queda)
PD: posteo dedicado a nuestros amigos amantes de la bicicleta y el deporte, como OndaBike, HeyAudiovisual, Bicicletería El Mono, MatiasPay y muchos más.
